Lejos de la ciudad...así...a cielo abierto, ví senderos de árboles inmensos, olí pastos frescos recién cortados y el aroma a pinos envolvieron mis pasos con la clara convicción de que tenía que vivir acá...en Pilar.
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Que afortunada de estar en el lugar aquel. Buenisima fotografía.
ResponderEliminarSalute.